Pierre Rolland celebrando su triunfo de etapa en el Giro. LUK BENIES
Enrique Bernaola
@enriquebernaola
Los favoritos de la general firmaron una tregua antes de la batalla final
Rolland vuelve a poner a Francia en el Giro
Compartido 11Actualizado 24/05/2017 19:07 CEST
Enrique Bernaola
@enriquebernaola
Los favoritos de la general firmaron una tregua antes de la batalla final
Rolland vuelve a poner a Francia en el Giro
Compartido 11Actualizado 24/05/2017 19:07 CEST
Pierre Rolland logró reencontrarse a lo grande. El ciclista del Cannondale, que no ganaba en una gran vuelta desde 2012, conquistó la decimoséptima etapa del Giro de Italia,
carrera que no veía ganar a un francés desde la edición de 2014, con
una victoria de etapa de Nacer Bouhanni. Rolland sumó su primer triunfo
en Italia y culminó en solitario una gran escapada del día que sirvió
para firmar una tregua entre los 'gallos' de la general.
Después
de la tempestad, la calma. Eso es lo que pasó para los hombres de la
general después del fatídico día que vivió el líder en la etapa del
martes. Los 'gallos' no quisieron pelea en la jornada que arrancaba en
Tirano. "Después de lo de ayer, no he tenido más problemas y todo ha ido
bastante bien", decía Dumoulin tras subirse al podio de la general.
El del Sunweb
vivió una jornada muy tranquila. Una muy numerosa escapada tuvo gran
parte de culpa. Sin rivales delante, el espigado corredor se refugió en
sus compañeros de equipo para vivir un día mucho más relajado.
Todo parecía indicar que era una etapa para la fuga Y así fue. Corredores con mucho talento como Omar Fraile, Gorka Izagirre, Pierre Rolland, Van Garderen o Monfort saltaban
del pelotón muy pronto para formar una escapada que siempre tuvo el
beneplácito del pelotón. Rolland coronó en cabeza los dos primeros
puertos, el Paso de Aprica y el Paso del Tonale y luego se reagrupaban los corredores antes de que saltara el esloveno Mohoric, que completó en solitario el Giovo, el último puerto del día. Pero todos lo escapado se volvieron a unir en los kilómetros restantes.
Con el pelotón muy lejos, aunque reduciendo distancias para que Polanc
no escalara demasiadas posiciones en la tabla (al final logró meterse
en el top 10), los ataques en cabeza empezaron a ser constantes, pero no
fue hasta que, a falta de 7 para el final, Rolland salió con mucha
fuerza que la cosa tomó forma.
El francés se iba sin miramientos y
detrás nadie se ponía de acuerdo. Una fórmula de éxito siempre en estos
casos. Indecisión atrás, convencimiento delante. Y así es cómo Rolland
sumó su primer triunfo de etapa en un Giro de Italia y se reencontraba a sí mismo después de muchos años intentándolo en incontables escapadas.
El
pelotón llegó a más de siete minutos, muy relajado. Una buena ración de
kilómetros (219) para seguir acumulando desgaste en las piernas y que
no se duerman de cara a la traca final de este Giro. Serán tres jornadas
de alta montaña, de los cuales dos son finales en alto, siendo el
primero mañana, en Ortisei (1ª). Primera oportunidad para Quintana y compañía para intentar poner en aprietos a Tom Dumoulin, que sabe que cuenta con el 'colchón' de la crono de Milán del último día.
Fuente: www.narca.com
