El segundo del Giro, a 2:41 de Dumoulin, atendió a los medios en el tercer día de descanso, en la previa de la traca final de Dolomitas y Alpes.
Bérgamo 22 mayo 2017 14:23h CEST
- Ya se he encontrado en esta situación, con necesidad de remontar para asaltar el título en una grande. ¿Cómo se siente?
-
Son momentos en los que hemos estado. En unos salió bien y en otros,
no. Siempre damos lo mejor de nosotros. En teoría, disponemos de cinco
días favorables. El líder va bien, aunque no sabemos cómo rendirá con
este recorrido.
- ¿Tiene alguna secuela de la caída camino de Bérgamo?
- Estoy un poco peor que antes de caerme, pero mejor de lo
que pudo ocurrir. Simplemente fue un golpe, no mermará mi rendimiento.
- Suele rendir más en la tercera semana.
- Si no le quitamos tiempo, por lo menos las fuerzas. Paso
por una buena forma al final de las tres semanas. Pretendo aprovecharlo.
- ¿Cuándo fue la primera vez que consideró a Dumoulin un rival para las grandes rondas?
- En la Vuelta de 2015, cuando tomó el liderato en una crono
larga. Luego reventó en montaña. En Italia hemos ascendido puertos muy
duros. Para mí es una sorpresa que ande mucho más de lo previsto, a
pesar de lo que demostró antes. Debemos probarle para ver si mantiene su
capacidad y regularidad.
- ¿Confía en que caiga por sí solo?
- La esperanza es que explote. Pero en Oropa nos dejó a los
escaladores atrás. Ha preparado muy bien la escalada. Sin embargo, creo
que iremos mejor en jornadas con más de un puerto, no como hasta la
fecha.
- ¿Qué le pareció el gesto de Dumoulin de parar a sus compañeros tras su caída? ¿No quedó mal usted al esprintar después?
- El gesto fue muy bueno, de todo un caballero. Lo
agradecemos. Habríamos llegado, pero con más esfuerzo. El equipo siempre
está atento. El tema de la llegada fue distinto, nada que ver con los
gestos, quise conquistar la etapa.
- ¿Es Dumoulin el máximo aspirante a la general?
- Hasta ahora no se le ha apreciado una debilidad. No sé si
ganará el trofeo, intentaremos que no. La alta montaña no le favorece.
Lo que va a hacer la diferencia será la subida, más que la crono de
Milán del último día.
- Cuando no se marcha de Dumoulin, le recorta e incluso le remata, ¿afecta psicológicamente?
- Lo que hacemos es lo que hemos hecho en ocasiones
anteriores. Atacamos, y él se defiende fenomenal. Pero sólo hemos
completado etapas con un solo puerto. Ahora tocarán jornadas de
muchísimo desnivel y por encima de los 2.000 metros.
- Para la contrarreloj de Milán, ¿qué colchón necesita?
- Restarle lo que tenemos ahora de desventaja y conseguir algo más. Quizá 30 ó 40 segundos.
- Este martes afrontarán Mortirolo y Stelvio. ¿Qué sucederá?
- Las escuadras desearán llevar gente por delante, jugaremos
nuestras bazas. Probaremos. Creo que será un día decisivo para
Dumoulin. Sólo imagino dar lo mejor de mí. Puede que el líder se
aguante, pero quiero su máximo castigo. Todo dependerá de cómo surja la
carrera. Aunque acabe en una bajada, espero reducir. Dumoulin tiene
mucha destreza en el descenso, pero veremos.
-¿Pensaba que sería más fácil este inicio de su reto Giro-Tour?
-Sabemos que sale uno u otro que da guerra y destaca más.
Uno sí que tiene previstas todas estas cosas. Son rivales a los que nos
enfrentamos desde años atrás. No hay nada fácil. Ahora no valoro más que
el Giro, ya llegará el turno del Tour. Hicimos una preparación global
para las dos competiciones, creo que iré en buen momento a julio.
Fuente:www.as.com
