Dumoulin para a hacer sus necesidades y Nairo le recorta más de dos minutos Apretón en el Giro de Italia
Enrique Bernaola
Tom Dumoulin vivió su peor día del Giro de Italia al verse obligado a bajarse de la bicicleta para hacer sus necesidades justo a pie del último puerto del día, el Giorgio di Santa Maria.
Sus rivales no atacaron, pero terminaron abriendo diferencias en la
subida y se lanzaron en el descenso mientras el líder se encontraba solo
ante el peligro. Nibali alcanzó a Landa, que iba en la escapada, y le ganó al esprint en Bormio, mientras que Quintana fue tercero y ahora está a 31" del holandés, que logró, estoicamente, retener una 'maglia' que se queda muy apretada.
Saltó
la polémica. Después de una etapa reina de lo más aburrida, donde los
corredores no quisieron buscarse las cosquillas pese a tener por delante
dos colosos como el Mortirolo y el Stelvio,
sólo un inoportuno contratiempo del líder animó el día. Triste, pero
cierto.
Las opiniones, para todos los gustos, pero lo cierto es que la
general de la ronda italiana quedó apretada en un puño debido al
'accidente' que sufrió Tom Dumoulin, que no dudó en 'parar' cuando Nairo se fue al suelo en el descenso del Miragolo San Salvatore del pasado domingo. Hoy el colombiano no devolvió el gesto y las críticas por ello llovieron a mares.
Todo
ocurrió a cerca de 30 kilómetros para meta. El grupo de favoritos
enfilaba en último puerto del día, el segundo paso por el Stelvio, pero
por su vertiente suiza. De pronto, el líder se dejaba caer del pelotón,
dejaba su bici y se apartaba a un lado, en el campo, para hacer sus
necesidades. Parecía un acto muy habitual en toda etapa, pero quizás el
momento no fue el más oportuno. Es cierto que, tras eso, nadie atacó.
Pero tampoco nadie esperó.
El Bahrain de Nibali tomó las riendas de la carrera y, con Pellizotti, empezaron el puerto mientras el líder intentaba arrancar de nuevo.
El Movistar Team
no quiso 'mojarse' y se dedicó a seguir la rueda del equipo árabe
mientras la ventaja con la 'maglia' comenzaba a crecer.
Delante, Mikel Landa
se lanzaba en solitario a por el ansiado triunfo de etapa, pero su
sueño se vio truncado por los 'gallos' de la general. Con Pellizotti ya
fuera de combate, Nibali tomó la batuta y empezó a atacar.
Nairo no dudó en responder a los arreones y juntos se fueron para arriba junto a Pozzovivo y Zakarin. Dumoulin seguía perdiendo tiempo y, además, luchando solo ante el peligro porque todo su Sunweb había sucumbido en las dos primeras ascensiones del día.
Landa coronó en solitario el Giorgio di Santa Maria, pero Nibali se
lanzó en el descenso y logró darle caza. Quintana cedía unos pocos
metros, mientras que Dumoulin, totalmente desquiciado por primera vez en
este Giro, intentaba sin éxito minimizar daños y la ventaja de sus
rivales se disparaba. Así, lanzados, llegaron a Bormio, final de etapa, donde Nibali tiró de experiencia para ganar el esprint a Landa y sumar la preciada primera victoria italiana de esta centenaria edición.
Nairo entraba poco después, con 4" de bonificación, y situándose ahora a 31" de Dumoulin,
que tiró de garra en el tramo final para, por lo menos, retener la
'maglia' rosa, que queda mucho más apretada cuando todavía restan cuatro
jornadas de montaña y la crono final en Milán.