El neerlandés se mostró exultante tras su victoria en la contrarreloj, que, además, le convirtió en líder: "El Giro es largo, queda lo más duro".
Montefalco (Italia) ACTUALIZADO: 16 mayo 2017 18:25h CEST
Tom Dumoulin destrozó el cronómetro y arrebató a Nairo Quintana la maglia rosa: 2:23 es su renta ahora con el colombiano, que ahora marcha segundo. El neerlandés se mostró eufórico al cruzar la meta: "El resultado es muy bueno, ¡una pasada!". Sin embargo, declaró que no había sido uno de sus mejores días encima de la bicicleta: "Luché conmigo mismo durante toda la etapa. De hecho, no tenía buenas sensaciones.
Creo que nos pasó a los hombres de la general: aunque las piernas
duelen, debes sobreponerte a ese dolor. Con este triunfo (primero en
2017, segundo en la ronda italiana) y este maillot en mi poder, me
encuentro muy feliz”.
En
cuanto a la ventaja sobre sus rivales, especialmente con Nairo
Quintana, se felicitó por el colchón: “Se trata de una buena diferencia
con la que afrontar la montaña, pero ya he aprendido que puede
ocurrir de todo en cualquier instante en una grande. Por ejemplo, en la
Vuelta de 2015 perdí muchos minutos en un solo día. Los puertos
que subiremos imponen respeto.
El Giro está lejos de haber acabado, se
presenta muy largo y falta lo más duro”. Sin embargo, subrayó que se
siente "bien y con confianza": "Desde luego, parto con una magnífica
renta para buscar el título, y me espera otra crono el último día en
Milán".
Fuente:www.as.com
