AS es testigo de la búsqueda de motores en las bicis del Giro


En dos días, se han analizado las bicicletas de contrarreloj de los 198 participantes y las máquinas suplentes: “Queremos ampliar la horquilla y estrechar el cerco”.


J.A.Ezquerro Seguir  7 mayo 2016 17:44h CEST

Tras la revisión de las bicis de contrarreloj de los 198 corredores del Giro en un box privado del velódromo de Apeldoorn, los técnicos de la UCI realizaron en Arnhem la primera inspección pública en busca de motores ocultos. AS asistió a la demostración que la UCI ofreció el martes en Aigle (Suiza), y antes de la segunda etapa comprobó en directo cómo efectúa los controles: primero, en las bicicletastitulares; después, en las suplentes. No se apreciaron fluctuaciones al acercar las tablets a los cuadros. En la llegada de Nimega se produjeron más investigaciones.La federación internacional mira ahora cómo marcar las máquinas que pasan por sus manos.

Incluso Mark Barfield en persona, el mánager del proyecto que ha desarrollado la técnica de la resistencia magnética, pasó su iPad por las bicis de varios equipos: Cannondale, Wilier, Trek y Katusha. Barfield habló con AS: “Intentaremos hacer test en cada jornada, ampliar al máximo la horquilla y estrechar el cerco a los tramposos”. El británico no desveló si habían encontrado algo raro: “Eso nos lo guardamos para nosotros y lo comunicaremos cuando corresponda. De momento,tenemos a Femke van den Driessche, a la que pillamos la primera vez que pusimos en marcha nuestros nuevos dispositivos (en el Mundial de ciclocross de Zolder, en enero)”.

Pese a que la UCI no quiso revelar las cifras, el coste para perfeccionar y aplicar el método de detección del flujo magnético ronda el millón de euros. Hasta la fecha se han llevado a cabo unos 3.000 análisis, y el organismo desea elevar la cantidad a más de 10.000 al final de 2016. Aparte, Barfield confirmó que pueden utilizar “la fórmula de las imágenes térmicas durante las competiciones de manera aleatoria”, para complementar los controles magnéticos. Por ahora, se han explorado unas 650 bicicletas del Giro. La UCI saca músculo y en el pelotón se muestran escépticos: “Si se usan los motores, nadie los dejaría a la vista en las salidas y en las metas”.

Fuente: http://ciclismo.as.com/