El líder del Katusha sabe que el balance de las tres primeras etapas no es bueno, pero "hay terreno para remontar". Está feliz por el traslado a Italia.
Purito Rodríguez completó sin problemas la tercera y última etapa de este Giro en Irlanda, en un día que tampoco fue fácil. “Ha vuelto a ser un día duro. Se han visto muchas caídas y hay mucho nerviosismoen el pelotón”, aseguró el líder del Katusha.
El catalán no pudo ocultar su satisfacción por abandonar Irlanda: “Ya había ganas de que acabaran estas tres etapas, porque el balance no es muy bueno.Tuvimos mala suerte en la crono por equipos y luego llegó la caída de Caruso. Hoy ha podido terminar, pero parece que tiene una fractura de muñeca. Está muy dolorido”. Aunque no cree que haya nada perdido: “La desventaja es una faena, pero queda mucho terreno para remontar”.
Eso ya será en Italia. Se trasladan este lunes y disfrutarán de una jornada de descanso: “Hay que aprovecharla. Salimos a las siete de la mañana y luego, ya en Italia, saldremos a rodar un poco.Ya hay ganas de ver un poco el sol”.
Todo lo contrario que Nicolas Roche, el héroe local durante estas tres jornadas y gran baza del Tinkoff: "Ha sido un orgullo correr en casa, ante mi familia. Vamos bien en la clasificación y tenemos opciones en la general. La pena ha sido la lesión de Daniel Martin".